
Guarda este artículo. En serio, no lo cierres todavía, porque de aquí a un rato se te va a olvidar el nombre y después me vas a preguntar cuál era.
Luego de esa era de Minecraft, había un juego que se llamaba Pixelboom, Pixelboom, Pixelboom. Era como píxel y como disparo, algo así, y el juego trataba de armas y cosas así, era como el rival de Roblox. Menciono esto porque buscar juegos raros, de esos que nadie más comenta, es algo que vengo haciendo desde ese entonces sin darme cuenta. Ese es el espíritu de esta parte 6.
Polyfield: el shooter de la Segunda Guerra Mundial que casi nadie conoce
Polyfield es un shooter en primera persona y multijugador para dispositivos móviles, relacionado con la Segunda Guerra Mundial. Lo primero que llama la atención es su estética estilizada de bajos recursos — no busca ser hiperrealista, y precisamente por eso se ve bien y corre bien.
- Batallas de gran escala, con bastante gente en pantalla a la vez.
- Puedes jugar sin internet, algo que casi ningún shooter moderno te ofrece.
- Editor de mapas comunitario, para los que les gusta armar sus propios escenarios.
Por qué vale la pena probarlo
Se enfoca en una experiencia de acción rápida, sin relleno. Nada de tutoriales eternos ni menús complicados antes de entrar a jugar. Y el hecho de que tenga modo sin conexión lo hace perfecto para esos momentos donde el wifi de la casa decide fallar justo cuando menos lo esperas.
A mí los shooters de guerra me cuestan un poco más que los de disparo normal, no sé si es por el ritmo o porque uno anda pendiente de mil detalles del escenario, pero con este me pasó lo contrario: entré, entendí todo rápido, y ya.
Si te gustan los shooters de guerra pero no quieres depender de datos móviles o wifi todo el tiempo, dale una oportunidad a este. No pesa mucho, y el editor de mapas le da vida extra una vez que ya te aburriste del modo campaña.